El Mediterráneo es azul intenso, la luz que acompañó los veranos de mi infancia, el olor de las parras a la hora de la siesta, el verde de los pinos, las casas blancas encaladas, las buganvillas fucsias, las blancas, el olor de la dama de noche, las zapatillas de esparto, los helados, el gazpacho, la playa, la limonada, la cerveza fría a la orilla del mar, el ritmo lento, la piel bronceada, los sombreros, los paseos en ciclomotor, las calas, los espetos de sardina, las biznagas y su olor, el agua fría, las conchas del mar, el mar… [+]